La Sección Única de la Audiencia Provincial de Huesca ha dictado un Auto, que estima íntegramente el recurso de apelación interpuesto por nuestro despacho en defensa de los intereses de nuestro cliente. La resolución revoca la decisión previa del Tribunal de Instancia de Monzón, ordenando que se reanude de inmediato la tramitación de unas medidas cautelares previas de familia que habían sido paralizadas.
El origen de la controversia radica en que el juzgado de primera instancia acordó suspender el procedimiento civil por «prejudicialidad penal», al existir causas penales abiertas contra ambos progenitores. El juzgado entendía que debía esperar a que el proceso penal terminara para poder decidir sobre la custodia familiar.
Sin embargo, nuestra defensa recurrió esta paralización argumentando que se estaba vulnerando el derecho a la tutela judicial efectiva y, sobre todo, el interés superior del menor, que no puede quedar desprotegido a la espera de una sentencia penal. La Audiencia de Huesca nos ha dado la razón de forma contundente. Los magistrados establecen que, a pesar de existir procedimientos penales contra los progenitores, es fundamental regular el régimen de custodia y visitas acorde a la realidad actual para proteger al niño.
El tribunal subraya que, al tratarse de medidas provisionales de familia, estas siempre pueden modificarse en el futuro si fuera necesario, por lo que no existe riesgo de contradecir lo que acabe dictando la justicia penal. Con este gran resultado, logramos que se deje sin efecto la suspensión y que el juzgado continúe tramitando las medidas necesarias para garantizar la estabilidad y el bienestar del menor.